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Introducción
Las personas a menudo
nos preguntan cómo pueden mejorar sus servicios para la
comunidad latina, y con mayor frecuencia quieren saber en qué
maneras mejorar su proyección hacia esa comunidad. Es difícil
responder estas preguntas ya que, por supuesto, no existe una
sola comunidad latina y ciertamente no hay una única respuesta
a esas inquietudes. Las personas latinas son muy diversas, dado
que provienen de más de 24 países y de distintos
orígenes sociales, económicos y raciales. Lo que
se necesita en una comunidad latina podría ser totalmente
diferente de lo que funcionará en otra de esas comunidades.
Las preguntas también
son difíciles de responder porque el problema con tanta
frecuencia se enmarca, de manera errónea, en términos
de mejorar la proyección hacia la comunidad, como si la
esencia del problema fuera simplemente que la gente latina no
se ha enterado de la existencia de los servicios. Pero cuando
las personas latinas, o cualquier otra comunidad a la que no se
brinda suficiente atención, no están respondiendo
a los servicios de una agencia, es probable que el problema de
raíz sean los servicios mismos y no la proyección
de éstos. Después de todo, cuando los servicios
realmente son congruentes con las necesidades de una comunidad,
las recomendaciones de boca en boca respecto a ellos hacen buena
parte de la proyección exterior para tu agencia.
Aun así, dado
que la comunidad latina en su conjunto recibe una atención
tan escasa y muchas personas están genuinamente buscando
soluciones, tratamos de recoger algunas de nuestras reflexiones
y experiencias del tiempo que hemos trabajado por la eliminación
de la violencia contra las mujeres en esa comunidad. Las soluciones
no son sencillas. Requieren que prácticas profundamente
arraigadas sean reconocidas y desmanteladas, como también
de un compromiso a largo plazo. Pocas otras tareas merecen ser
llevadas a cabo tanto como ésas, no sólo para corregir
los errores en las comunidades que han sido servidas de manera
tan injusta sino también para alcanzar la meta general
de erradicar la violencia contra las mujeres.
Hay verdad en el dicho
de que la violencia contra las mujeres atraviesa todas las razas
y clases socioeconómicas. Irónicamente, sin embargo,
este antiguo adagio tiende a ocultar una verdad más urgente.
La violencia contra las mujeres está altamente concentrada
en las pobres, jóvenes y desfavorecidas, quienes por lo
general son las mismas mujeres a quienes durante tanto tiempo
se les ha brindado una atención insuficiente.
Será imposible
poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas
mientras no prioricemos las necesidades de aquéllas que
están más oprimidas por la violencia. Dar una nueva
forma a nuestros servicios y actividades de promoción y
defensa para satisfacer esas necesidades no es sólo un
punto de la agenda. Es un paso necesario, potente, muy prometedor
y trascendental para liberar a todas las mujeres de la violencia.
Esperamos que este
texto sirva como un trampolín para tus propias reflexiones.
Y confiamos en que, para trazar tu curso de acción, te
apoyarás principalmente en trabajar con tu propia comunidad
latina. Aunque esta discusión se refiere a cómo
mejorar los servicios relacionados con la violencia contra las
mujeres en comunidades latinas, esperamos que también resulte
útil para lograr mejoras en muchas clases de servicios
dirigidos a cualquier grupo que no está recibiendo suficiente
atención.
Una
buena proyección hacia las comunidades que reciben escasa
atención empieza y termina con una reflexión permanente.
| A. Establecer
mecanismos que aseguren una evaluación continua de
tus propios programas. |
Evaluar tus programas
de acuerdo a las necesidades específicas de la comunidad
latina debería ser una tarea permanente. Ello requiere
del establecimiento de mecanismos y calendarios institucionales
que impidan que este trabajo quede fuera de la agenda. Por ejemplo:
instituir un tiempo fijo en cada reunión del personal para
dicha tarea; mantener un registro central y continuo de comentarios
y sugerencias al cual el personal debe hacer insumos; establecer
asignaciones rotativas para recopilar información relevante,
tales como reportarle a la organización sobre los datos
demográficos de tu comunidad, la ley de acceso a idiomas,
los problemas de transporte rural, la ley de inmigración,
etc.; y mantener todo esto centrado en la meta de idear soluciones
para una serie de problemas que requieren ser resueltos.
Una parte esencial
de este proceso consiste en consultar regularmente a tus colaboradoras
y clientas latinas y otras personas en la comunidad latina: "¿Por
qué las latinas no están utilizando nuestra agencia
en proporción a su población?" "¿Qué
está funcionando y qué no?" "¿Cuáles
obstáculos necesitan ser superados?"
Ejemplos de respuestas
iniciales para una agencia particular podrían ser algo
como esto:
La población
latina de nuestra comunidad recibe atención insuficiente
porque:
Nuestra
población latina se concentra en áreas rurales y
agrícolas donde el transporte es muy deficiente.
Nuestra
población latina está conformada primordialmente
por inmigrantes de primera generación, quienes temen que
buscar ayuda pueda conducir a que se les deporte.
Las
latinas sienten más temor que las anglosajonas de hablar
sobre la violencia sexual.
Las
latinas no están enteradas de que en nuestro personal hay
gente que habla español.
| B. ¡No
permitas que los problemas identificados pasen a ser excusas!
Esfuérzate por asegurar que los problemas sean solucionados. |
Muchas organizaciones
tienen éxito en llegar al punto de enumerar los obstáculos.
Sin embargo, lo que luego ocurre a menudo es que los obstáculos
identificados se convierten en excusas, o incluso en justificaciones
institucionalizadas, para no servir plenamente a la comunidad
latina. Con demasiada frecuencia, la solución de los problemas
pasa a segundo plano.
Todo el personal
debe comprender la imperatividad tanto legal como moral de encontrar
e implementar soluciones.
- Las leyes civiles
federales y estatales estipulan que una organización
no puede aceptar fondos públicos (fondos que provienen
de cada integrante de la sociedad, incluso de personas indocumentadas)
y luego gastarlos de tal manera que se favorezca a un grupo
- particularmente al grupo social dominante.
- Siendo así,
cualquier problema que conduzca a brindar una escasa atención
a un grupo minoritario (en especial un grupo que históricamente
no ha recibido suficientes servicios) es un problema que la
organización está obligada a resolver.
- La histórica
incapacidad de corregir estos problemas requiere que se priorice
la implementación de soluciones.
- Nuestras compartidas
misiones de poner fin a la violencia contra las mujeres también
nos obligan a priorizar las soluciones. Recuerda que el patriarcado
pesa fuerte sobre las espaldas de grandes poblaciones de mujeres
que han quedado rezagadas.
- Muchos de los
obstáculos para brindar una plena gama de servicios a
la comunidad latina están incorporados invisiblemente
en las estructuras institucionales porque la mayoría
de las organizaciones se ha construido alrededor de las necesidades
de la comunidad dominante. Estas barreras internadas deberían
ser identificadas y eliminadas.
Nota: Un
ejercicio útil que ilustra el último punto consiste
en explorar las formas en que en tu propio programa han sido
construidas las barreras ocultas para la comunidad latina.
Un ejemplo obvio de una barrera incorporada para esa comunidad
sería una organización que no tiene capacidad
bilingüe. Existen muchas otras barreras menos evidentes
pero igualmente discriminatorias que se ocultan en las estructuras
e historias de una organización y que requieren ser
identificadas y remediadas.
Por ejemplo, la
decisión institucional de prestar servicios desde una
oficina centralizada puede impedir de manera efectiva que
las familias rurales de bajos ingresos hagan uso de ellos.
O una organización que no ha desarrollado la experticia
para responder hábilmente a los temores de inmigración
y deportación de las víctimas es una que quizás
fomenta desconfianza en una comunidad de inmigrantes. Un personal
que no examina a profundidad las estructuras de su organización
no mirará estas barreras ocultas y es probable que
proclamará vehementemente que no discrimina, con lo
cual socavará aún más una base de confianza
entre las comunidades que reciben atención insuficiente.
Al mismo tiempo, por
muy beneficiosos que sean tales debates y ejercicios, es importante
cuidar de que no agobien ni tomen el lugar de la tarea principal:
¡lograr que los problemas sean resueltos! De modo que, para
fines de ilustración, he aquí una muestra de soluciones
que corresponden a los problemas mencionados arriba. (Todas son
algunas de las soluciones que hemos aplicado a estos problemas
en nuestra comunidad.)
El
problema del transporte en áreas rurales y agrícolas:
Damos a nuestro personal permiso y parámetros para llegar
hasta las clientas, reunirse con una clienta en su hogar o en
un lugar cercano a éste que ella escoja, al menos en la
primera reunión. Todo el personal toma el tiempo necesario
con la clienta a fin de trabajar paso a paso los detalles y planes
de respaldo para el transporte de ella. Se puede conseguir que
compañías de taxis donen viajes gratuitos en citas
o reuniones cruciales en la corte, etc.
Los temores
de deportación: Nosotras organizamos, cabildeamos y
obtuvimos resoluciones de nuestros concejos municipales para que
las fuerzas de seguridad no informen al Servicio de Inmigración
y Naturalización (INS) cuando víctimas de crímenes
o testigos/as de éstos que carecen de documentos utilicen
los servicios policiales. Nos organizamos con otras/os para poner
fin a cualquier participación de la policía en las
redadas del INS. Y en todo el proceso hicimos una resonante publicidad
al respecto.
Las latinas
no hablan sobre la violencia sexual: Éste es un mito
y un estereotipo. Nosotras educamos a nuestro personal y a la
comunidad acerca del permanente, vociferante y muy público
movimiento feminista contra la violencia sexual que opera en México.
Se debería determinar individualmente el nivel de comodidad
de cada clienta con este tema, sea ella latina o no, etc.
Las latinas
no saben que tenemos personal que habla español: Todas
las grabaciones de mensajes telefónicos, todas las hojas
informativas y los materiales escritos deberían ser bilingües.
Nosotras distribuimos regularmente estos materiales en supermercados
y clínicas en barrios latinos e hicimos pleno uso de nuestra
radio castellana, etc.
| C. Todas las
personas en la organización deben comprender que ellas
- todas y cada una - tienen igual responsabilidad para satisfacer
las necesidades de la clientela y la comunidad latinas. |
Un error muy usual en las organizaciones consiste en contratar latinas/os
con la idea de que se les está contratando para que trabajen
con la comunidad latina. Ya sea explícita o no, la actitud
política subyacente en ello es: "Contratamos a Angélica
y Milagro para que lidien con la población latina".
Este común enfoque
es profundamente defectuoso. Es una estrategia que inevitablemente
tiene el dañino resultado de poner en un gueto los servicios
dirigidos a la comunidad latina. Es probable que también
sea una estrategia ilegal cuando es implementada por agencias
públicas o cualquier organización que recibe fondos
públicos (esto incluye a la mayoría de centros de
atención a la violación y la violencia doméstica).
Además, esa estrategia podría constituir discriminación
laboral ilegal contra la/el integrante del personal a quien se
le asigna servir a una comunidad específica definida por
raza o sexo - ya sea que la asignación se haga en forma
abierta u ocurra por defecto.
A continuación,
algunos de los daños que resultan cuando una organización
tiene la práctica, sea formal o informal, de relegar al
personal latino para trabajar con clientela latina.
- Se despoja a la
comunidad latina de un acceso igualitario al pleno uso de las
actividades, servicios y habilidades de la organización.
- A la población
latina se le da el mensaje de que está siendo relegada
a la 'sección latina'.
- Es probable que
dicha práctica constituya discriminación laboral
ilegal contra Angélica y Milagro, y doble discriminación
si a ellas se les pide que hagan traducciones para los casos
o tareas de otras personas (a menos que se les haya contratado
específicamente como traductoras).
- Esa práctica
perpetúa las mismas divisiones y desigualdades que nuestras
misiones buscan abolir. De hecho, fortalece e institucionaliza
aún más esas divisiones y muros raciales. Crea
un sistema de dos niveles: de servicios y de promoción
y defensa. Divide al personal - 'separada pero igual' nunca
es algo igualitario. Es siempre inherentemente inferior y discriminatoria,
sin importar cuántas habilidades tengan Angélica
y Milagro.
- La práctica
perpetúa la ignorancia cultural y el privilegio cultural
de integrantes del personal que no están trabajando con
la comunidad latina. Impide el esencial aprendizaje y conciencia
transculturales de primera mano que otras/os integrantes del
personal deben desarrollar a fin de comprender a su comunidad
como un conjunto. Siendo así, socava el demás
trabajo arduo que se está realizando para poner fin a
la violencia contra las mujeres.
Es tan importante el
principio de que todas y cada una de las personas que conforman
el equipo de la organización tienen igual responsabilidad
de servir a la comunidad latina, o a cualquier otra población
que recibe atención insuficiente, que merece la pena verlo
desde otros ángulos y luego dar respuesta a algunas de
las objeciones que a menudo surgen.
Consideremos que una
maestra puede optar por especializarse en enseñar historia
y, como tal, rechazar estudiantes que quieren un curso de matemáticas.
Ella se especializó en una tarea. Sin embargo, es ilegal
que esa maestra, que podría no hablar español, se
rehúse a enseñar a niñas y niños latinas/os
o que hablan dicho idioma. Lo latino no es una tarea. Las y los
latinos son personas. No se puede discriminar a las personas por
motivos de raza. Nota: Más adelante discutimos cómo
el idioma español se vincula a la raza, aunque esto debería
ser obvio.
Otro ejemplo: un restaurante
de carnes puede rehusarse a servir a alguien que insiste en una
comida totalmente vegetariana, pero no puede negarse a servirle
a una persona porque es negra o habla criollo.
Veamos el asunto desde
este ángulo. Tú, como mujer, concluiste tus estudios
en la academia policial, fuiste contratada por un departamento
de policía y luego se te asigna a trabajar sólo
con ciudadanas, o únicamente en aquellos crímenes
que en su mayoría afectan a las mujeres. Esto es discriminación.
Es ilegal. ¡Y te haría sentir indignada!
Las reglas exactas
por medio de las cuales estos principios deben ser aplicados son
un trabajo en progreso, ya que miles de diversas circunstancias
organizacionales son continuamente llevadas a nuestras cortes.
Pero han sido establecidos de manera sólida los principios
legales y morales del acceso igualitario y de la no discriminación
por motivos de raza o sexo en la prestación o asignación
de servicios. Aun así, muchas personas que creen estar
comprometidas con estos principios se confunden y toman el camino
equivocado cuando deben lidiar con la complicación de las
barreras lingüísticas. Una objeción común
hecha por personal monolingüe al considerar su responsabilidad
de servir a la comunidad latina es ésta:
"¡Pero
yo no hablo español!" Es interesante, porque casi
nadie que hoy día trabaja en el movimiento por la erradicación
de la violencia contra las mujeres se permitiría decir:
"No trabajo con personas que usan silla de ruedas porque
no pueden subir las gradas hasta mi oficina". De manera similar,
pocas personas dirían: "No trabajo con gente sorda
pues no conozco el lenguaje de señas". Desde hace
mucho tiempo, casi cada organización dedicada a combatir
la violencia contra las mujeres reconoció su obligación
hacia la comunidad de personas sordas, se ha conectado a servicios
de intérpretes para ellas y ha capacitado a su personal
acerca de cómo utilizar esos servicios. La desconexión
respecto de estos principios cuando se trata de quienes no hablan
inglés es especialmente perturbadora debido a que la proporción
de personas no angloparlantes en cada comunidad es tanto más
elevada que el porcentaje combinado de personas sordas o confinadas
a una silla de ruedas.
Una vez más,
para dejarlo claro: el hecho de que alguien del personal no hable
español no le exime de su obligación de satisfacer
las necesidades de mujeres no angloparlantes que son víctimas
de violencia.
Es cierto que hablar
español es una habilidad, pero es una vinculada de manera
tan estrecha a una raza minoritaria históricamente carente
de atención, que el hecho de rehusarte a trabajar con clientela
hispanohablante sólo porque tú no hablas ese idioma
se convierte en una forma de discriminación racial. De
modo que si Jane, tu trabajadora de proyección comunitaria,
no habla español, por principio y por todas las razones
mencionadas es un error que opte por no hacer proyección
hacia la comunidad de habla hispana e insista en que esa tarea
sea asumida por la bilingüe Antonia, quien fue contratada
como defensora. También es un error que una y otra vez
Antonia deje a un lado cualquier cosa que esté haciendo
cada vez que una persona hispanohablante llega a la oficina o
llama por teléfono. Antonia no es recepcionista y la clienta
latina tiene derecho a acceder a todos los servicios de tu organización,
incluyendo los servicios especializados de la trabajadora de proyección
comunitaria y la recepcionista.
Puede haber flexibilidad
en alcanzar las metas de la no discriminación, pero la
tendencia a retroceder hacia un sistema segregado por idioma es
tan fuerte que debe haber una constante vigilancia para lograr
el objetivo de que cada nivel de la organización sea competente
en múltiples idiomas.
Existen numerosas maneras,
además de hablar español, en que una organización
puede y debería hacer posible que todo el personal supere
las barreras lingüísticas y sea capaz de cumplir con
sus obligaciones hacia toda la comunidad. Las organizaciones que
prestan servicios públicos pueden y deberían:
- Reclutar o contratar
intérpretes y capacitar a todo el personal para que sea
competente en las habilidades del uso de intérpretes.
- Suscribirse a un
banco nacional telefónico de intérpretes profesionales
(como la Línea de Idiomas) y capacitar a todo el personal
en el uso de este servicio.
- Contratar más
personal bilingüe. (Pero no le obligues a trabajar como
intérprete a menos que ésa sea la descripción
y habilidad correspondiente a su puesto. Ver nota abajo.)
- Convertir en requisito
prioritario de trabajo y contratación el compromiso de
trabajar atravesando las barreras lingüísticas para
cada puesto en la organización. Escribir este requisito
en tus descripciones de puesto.
(Ver ¡Acceso
integral y competente a idiomas para el condado de Sonoma! en
www.justicewomen.com/help_cclafsonomacounty_sp.html)
En estos tiempos ya
no hay excusa. Todo el personal - integrantes de la Junta Directiva,
administradoras/es, recepcionistas, defensoras/es, recaudadoras/es
de fondos, etc. - debería recibir capacitación sobre
cómo atravesar las barreras lingüísticas con
facilidad y se le debe dotar de los medios para hacerlo rutinariamente.
NOTA: He aquí
un ejemplo de lo que ocurrió con una organización
en nuestro condado que se rehusó a reconocer los principios
de que todo el personal lleve a cabo su descripción de
puesto con toda la clientela sin discriminación, incluso
atravesando las barreras lingüísticas. En el 2004,
el Departamento de Libertad Condicional del condado tenía,
de un total de 107 oficiales de libertad condicional, solamente
cuatro oficiales bilingües en inglés/español.
(¡Imagínalo! Esto en un condado donde una de cada
cinco personas habla español.) Cada día, desde la
primera hora hasta el último momento de su jornada, a estos/as
oficiales bilingües se les llevaba arbitrariamente de un
lado a otro para actuar como intérpretes en los casos de
otros oficiales que involucraban a personas que sólo hablaban
español, responder llamadas de hispanohablantes o interpretar
en la recepción cuando allí se presentaba una de
estas personas.
Después de un
año de infructuosas solicitudes a sus supervisores para
que resolvieran el problema, los/as oficiales bilingües sintieron
que no tenían más alternativa que iniciar una 'huelga
de interpretación'. Se rehusaron a interpretar en cualquier
tarea relacionada con el trabajo, excepto sus propios casos. La
respuesta de la directora del Departamento de Libertad Condicional,
Cora Guy, a esa huelga fue ordenar que los/as oficiales volvieran
a interpretar, o de lo contrario se enfrentarían a medidas
disciplinarias que podían incluir el despido. Entonces
los/as oficiales bilingües llevaron su caso ante la Junta
de Trabajo del estado de California ¡y ganaron! La Junta
decidió, correctamente, que a los/as oficiales bilingües
no se les puede ordenar que interpreten para los casos de otros/as
oficiales de libertad condicional, y el Departamento por fin tuvo
que resolver el problema de manera apropiada. (Para leer más
sobre este caso, ir a Victoria de oficiales bilingües,
un llamado de alerta para el condado, disponible en www.justicewomen.com/help_officers_sp.html.)
"Pero ¿por
qué debería una clienta sufrir la dificultad de
trabajar con un/a intérprete?" Dos razones por
las cuales la gente cree que trabajar con un/a intérprete
es muy problemático para la clientela es que ha llegado
a ser tan descontrolado el uso de intérpretes sin calificaciones
y prácticamente en ningún lugar se brinda capacitación
acerca de cómo utilizar los servicios de interpretación
en forma apropiada. Así, no es extraño que esto
conduzca a tantas malas experiencias que la gente asume que toda
interpretación es equivalente a una comunicación
inferior.
La palabra clave es
competencia. Al utilizar intérpretes calificadas/os y capacitar
al personal para que trabaje competentemente con estas/os profesionales,
las dificultades para la clientela son mínimas o inexistentes.
Cuando las conversaciones son interpretadas de manera adecuada,
la/el intérprete desaparece de la charla como por arte
de magia. Puedes fácilmente comprobar esto cualquier día
de la semana con sólo sentarte durante todo un procedimiento
en la corte penal en el que la víctima y la persona acusada
no hablan inglés. Cada palabra de múltiples litigantes
es interpretada tan rápida y exactamente que la corte y
todas sus complejidades no se pierden una sola, como si la/el
intérprete no estuviera presente. Es cierto que para la
mayoría de las organizaciones no es posible contratar intérpretes
certificadas/os con niveles de calificación relevantes
para una corte, pero tampoco tienen que hacerlo. Las conversaciones
entre dos personas no requieren de las habilidades interpretativas
de alto nivel que son necesarias en un tribunal. (Ver Breves
sugerencias para utilizar un/a intérprete en www.justicewomen.com/help_interpreter_sp.html.)
Hemos hablado rutinariamente
con clientas para quienes la policía, a fin de obtener
el reporte de ellas, ha utilizado traductoras/es telefónicas/os
profesionales. Sin excepción, las mujeres no sólo
aseveran que no hubo dificultad en hacer el reporte; además
se sintieron seguras y agradecidas de que sus palabras hayan sido
traducidas de manera precisa y de que a la policía le hubiera
importado lo suficiente como para obtener sus palabras exactas.
(Por supuesto, cuando la policía utiliza inadecuadamente
a vecinas/os o familiares para que hagan traducciones, los resultados
suelen ser desastrosos, sobre todo en el caso de las víctimas
de violación y violencia doméstica). Vale la pena
repetirlo: la clave para superar con éxito las barreras
lingüísticas es la competencia.
Es importante destacar
que cualquier inconveniencia ocasional que una clienta pueda experimentar
al trabajar con un/a intérprete competente es más
que rebasada por el inmenso empoderamiento, tanto en personas
individuales como en las comunidades, que implica saber que la
organización ha incorporado en su estructura asegurarse
de que la comunidad tenga pleno acceso igualitario a toda su gama
de servicios. El uso de intérpretes profesionales también
alivia en las mujeres la ansiedad que les provoca el hecho de
depender de sólo un/a o dos oficiales o integrantes del
personal que pueden hablar español. El uso de intérpretes
le hace saber a la clienta, en una acción inequívoca,
que el poder de todo el sistema está abierto para ella.
Todavía más:
la política de utilizar intérpretes profesionales
abre los corazones y mentes del personal que no habla español
a las realidades de la comunidad latina. Una organización
que desarrolla plena competencia lingüística ha dado
un paso gigantesco hacia ¡demoler todos los muros! No sólo
para la comunidad latina. El bono de lograr que toda la organización
sea lingüísticamente competente es que ahora puede
servir, sin un esfuerzo adicional, a cada persona que no habla
inglés en la comunidad.
Y más aún:
¡es la ley! La ley federal manda que a las personas cuyo
domino del inglés es limitado se les brinde un "acceso
significativo" a todas las actividades y programas de cualquier
organización que reciba fondos federales. La ley de California
estipula que dichas personas deben tener un "acceso igualitario"
a todas las actividades y programas de cualquier organización
que reciba fondos federales.
"Pero yo soy
quien recauda fondos. ¿Por qué tengo que esforzarme
por pedirle dinero a la comunidad latina?" Porque si
las personas latinas han de sentirse completamente libres para
utilizar los servicios, apropiarse de éstos y criticarlos
con toda libertad, es crucial que se les dé una oportunidad
igualitaria de invertir en esos servicios.
Sin importar cuál
sea tu descripción de puesto dentro de una organización,
debes brindar una atención igualitaria a la comunidad latina
y a las clientas latinas. Si hay obstáculos en el camino,
entonces éstos deben ser removidos. Es un punto en el que
seguimos insistiendo: no se puede permitir que persistan las divisiones
raciales y lingüísticas, sobre todo en organizaciones
cuya misión consiste en eliminar las opresiones.
| D. Reclutar
y contratar para hacer realidad tus visiones de cambio. |
Poca gente rebatiría el hecho de que una de las maneras más
efectivas de promover rápidos cambios sociales en una organización
es contratar personas 'dinamita' que ya han fijado sus pasiones
y talentos en las metas. Aun así, con demasiada frecuencia
se pierde el potencial de la oportunidad de contratación
debido a que primero no se reestructura a profundidad el proceso
de contratación de la organización.
- Empieza por incorporar
tus visiones de cambio en las descripciones de puestos y requerimientos
de trabajo. Prestar más cuidado a la reformulación
de las descripciones de puestos y los requerimientos de trabajo
puede transformar tus visiones de cambio en mapas de funcionamiento.
Por supuesto, los detalles específicos variarán
dependiendo de cada categoría laboral y de las necesidades
de tu comunidad. Pero algo que casi seguramente querrás
incorporar en todo puesto es el requisito del compromiso de
servir a toda la comunidad, como también de trabajar
atravesando las barreras lingüísticas y cualquier
otra barrera que hayas identificado en cuanto a la comunidad
latina. Adicionalmente, querrás especificar los niveles
de conocimiento y experiencia respecto a las barreras que requieren
ser superadas. Sé lo más específica/o posible
en cómo redactas esto para cada categoría de trabajo.
Por ejemplo, si en tu comunidad hay una numerosa población
latina inmigrante, podrías querer que algunos conocimientos
y cierta experiencia en asuntos de inmigrantes sean parte de
todas tus descripciones de puestos y requerimientos de trabajo.
Las nuevas
descripciones de puestos no sólo centrarán tu
búsqueda, sino también difundirán el mensaje
de que ha pasado más allá del diente al labio
tu compromiso con la comunidad latina u otras comunidades que
reciben atención insuficiente. Además, las nuevas
descripciones de puestos y requerimientos de trabajo también
pueden marcarte el curso hacia una fuerza laboral más
diversa.
Pocos temas
conducen a batallas tan enardecidas y prolongadas como ocurre
con lo relativo a las cuotas para contratación racial,
la acción afirmativa y la contratación según
preferencia racial. Sin embargo, al escribir descripciones de
puestos y requerimientos de trabajo dirigidos a personas capaces
de llegar a comunidades que reciben escasa atención,
podrás pasar del contencioso asunto de las cuotas para
contratación racial hacia una lógica clara de
tus nuevos requerimientos de trabajo, los cuales, por sí
mismos, conducirán de manera automática a la diversidad.
- ¡Sal de
los viejos moldes de reclutamiento! Nunca pescarás
una ballena si sigues pescando en riachuelos de montaña,
sin importar cuán dulce sea la carnada. Ve a las comunidades
que quieres servir. Habla con maestras/os en las escuelas, pues
conocen a las madres y los padres. Ve a las clínicas
de salud, a las clases de inglés como segundo idioma,
a negocios y mercados latinos. ¡Camina por las calles!
Usa la radio castellana.
Tampoco vaciles
en emprender una cacería agresiva. Si conoces a una persona
que está en un trabajo relacionado con el tuyo y quieres
contratarla, piensa en qué necesitas hacer para que venga
a trabajar contigo, y luego hazlo.
Usa la Internet
efectivamente. Suscríbete a listas electrónicas
que amplían tu campo de reclutamiento: listas de asistentes
legales, de estilistas, de grupos mediáticos progresistas,
de grupos de escritoras/es chicanas/os, de grupos de inglés
como segundo idioma, de madres primerizas, de fanáticos
de Gloria Trevi, de grupos de derechos humanos... Existen miles
de esas listas. Toma sólo un par de minutos suscribirse
a ellas y un minuto más enviarles tu anuncio de empleo.
Quizás la persona interesada se encuentre al otro extremo
del país, pero si es la idónea (lo cual por lo
general podrás averiguar a través de una serie
de llamadas telefónicas), valdrá la pena el boleto
de avión.
- Refresca las
preguntas y paneles de entrevistas. Esto requiere de reflexión,
porque nadie llegará a una entrevista de trabajo y dirá:
"Quiero defender a las mujeres, pero no tengo deseos de
trabajar con latinas". De modo que debes desarrollar una
serie de preguntas que sondeen por debajo de los clichés
multiculturales que casi toda la gente ha aprendido a decir.
Necesitas preguntas de selección y de entrevista que
dejen fuera a quienes no son lo que dicen ser.
Tan importante
como diseñar buenas preguntas lo es reunir al panel adecuado
para que lleve a cabo las entrevistas. También lo es
que, además de entrevistadoras/es de tu organización,
en ese panel te acompañe, por ejemplo, un personaje respetable
que trabaja en derechos civiles o de inmigrantes o que se dedica
a organizar trabajadoras/es agrícolas. Estas personas
pueden aportar una perspectiva fresca que te ayudará
a detectar a quien estás buscando para trabajar contigo.
NOTA: Al contratar
intérpretes y personal bilingüe, es crucial que sus
capacidades lingüísticas sean probadas profesionalmente.
Algunas personas han hablado español en su hogar, pero
nunca lo estudiaron ni lo han utilizado como idioma de trabajo
en la vida adulta. Hablan lo que se conoce como 'español
de cocina'. Y aunque otras sí lo aprendieron en la academia,
nunca lo han usado en la vida real. De modo que deberías
traer profesionales de idiomas para asegurarte de contratar personas
que pueden usar español escrito y hablado de la vida real.
Otra noción errónea que es común al evaluar
habilidades bilingües es asumir que quienes hablan dos idiomas
pueden servir como intérpretes adecuadas/os. Esto es falso.
La interpretación requiere que una persona adquiera capacitación
y habilidades especializadas que van más allá del
hecho de ser bilingüe. Las mujeres hispanohablantes que son
víctimas de violencia merecen una interpretación
lingüística exacta y competente.
Si no te es posible
encontrar un/a profesional de idiomas en tu área, empresas
tales como la Línea de Idiomas cuentan con personal que
realiza a distancia pruebas lingüísticas profesionales
escritas y habladas. Visita en el sitio de esa empresa la página
sobre pruebas y capacitación para intérpretes y
personal bilingüe en http://www.languageline.com/page/llu/
(disponible en inglés).
| E. Conoce los
finos puntos demográficos de tu comunidad latina. Esto
hace una gran diferencia. |
Es importante que averigües los porcentajes respectivos de
personas en tu comunidad latina que son: inmigrantes recientes,
hispanohablantes, rurales o urbanas/os, migrantes o residentes,
etc. Desarrolla en tu organización conocimientos acerca de
los principales países y regiones de origen de esa comunidad,
como también sobre las razones de las migraciones. En esta
era de Internet, puedes obtener mucha de esta información
en muy poco tiempo.
Familiarízate
con la gama de organizaciones culturales y políticas que
sirven a la población latina en tu comunidad. Reúnete
con ellas. Luego haz un reporte de esto para tu organización
y educa a todo el personal.
No olvides consultarles
directamente a tus clientas. Aunque las mujeres a quienes sirves
se encuentran en crisis, siempre hay cinco minutos aquí
o allá para preguntarles sobre sus propias historias y
las de sus familias. Estos momentos pueden hacer maravillas para
que tu clienta sienta que en ella ves más que una serie
de detalles de un caso. Y los relatos mismos serán una
fuente de educación para ti y el personal que ni una biblioteca
llena de libros te brindaría.
Despliega en toda tu
oficina mapas, fotografías, obras de arte y libros infantiles
que representen a los países y regiones de origen de los
principales grupos inmigrantes de tu área de servicios.
Imagina que estás pasando por una crisis y sintiendo temor
en un país extranjero. Visualiza luego el impacto que en
ti tendría entrar a una oficina extraña para buscar
ayuda y lo primero que ves en las paredes son imágenes
de tu tierra natal. Instantáneamente sentirías alivio
porque toda la organización te está dando la bienvenida.
Colocar en la oficina coloridos materiales visuales que representan
a las comunidades que reciben atención insuficiente también
sirve como un recordatorio constante y muy positivo para todo
el personal acerca de los cambios que la organización quiere
hacer.
| F. Detecta
en el personal los estereotipos dañinos respecto a
la comunidad latina y elimínalos. |
Aun las personas mejor intencionadas, incluso aquéllas que
pertenecen a los grupos sociales no dominantes, albergan estereotipos
nocivos acerca de éstos. La razón es que las opiniones
del grupo dominante prácticamente respecto a todo son las
que tienen más peso. Estas opiniones raras veces son cuestionadas
y, por supuesto, siempre sirven a los intereses del grupo dominante.
Por ello es crucial sacar a la luz esos estereotipos y combatirlos.
A continuación
enumeramos cuatro estereotipos respecto a las personas latinas
que escuchamos todo el tiempo en boca de personas bienintencionadas,
y un par de hechos que podrían sorprenderte.
"Debido a su
cultura, las latinas son mucho más tolerantes de la violencia
doméstica".En general, en muchas partes de América
Latina, el actual movimiento por la erradicación de la
violencia contra las mujeres se encuentra en una fase mucho más
militante que la de su homólogo en los Estados Unidos.
Uno de los grandes placeres de trabajar con tantas inmigrantes
latinoamericanas es estar en contacto con el poder y la claridad
de la energía feminista que pasa por la generación
de latinas jóvenes. Es un antídoto muy esperanzador
para el estado más aletargado del movimiento para eliminar
la violencia contra las mujeres en los Estados Unidos.
"Los hombres latinos son machistas sin remedio".
En nuestra comunidad, más hombres latinos que de cualquier
otra cultura - vecinos, hermanos, padres, trabajadores sociales,
etc. - nos han contactado en nombre de víctimas o les han
brindado acompañamiento a esas víctimas. O considera
esto: ¿cuándo fue la última vez que oíste
que el ejército mexicano declaró la guerra o inició
una campaña de bombardeos sorpresivos contra otro país?
"Entre la gente latina es culturalmente aceptable que
los hombres adultos tengan relaciones sexuales con chicas adolescentes".Quizás
eso sea lo que dicen los hombres. Pero basta con preguntar a las
madres latinas qué piensan ellas. Los abogados defensores
prueban esta 'defensa cultural' todo el tiempo, hasta que hacemos
que las madres latinas digan lo que ellas piensan.
"Las latinas no creen en el aborto". Entre las
latinas en los Estados Unidos hay una tasa de aborto 30 por ciento
más alta que la de la población general estadounidense.
Las mujeres en América Latina tienen una tasa de aborto
inducido que es el doble de la de mujeres en los Estados Unidos.
Cada año, 800,000 mujeres son hospitalizadas en la región
latinoamericana debido a daños relacionados con la interrupción
del embarazo que son consecuencia de los horrendos métodos
a los que se ven obligadas a recurrir porque el aborto es ilegal.
Aun cuando hemos criticado
todos los estereotipos como dañinos, hay otros respecto
a la comunidad latina que orientan nuestro trabajo.
- En general, las
latinas que son víctimas de violencia enfrentan más
y mayores obstáculos que las mujeres de la cultura dominante
en sus intentos de liberarse de esa violencia.
- La comunidad latina
es una población inmensamente diversa.
- Las feministas estadounidenses
deberían aprender de los actuales movimientos feministas
latinos e hispanos en España, América Latina y
los Estados Unidos. ¡Se sentirán motivadas!
| G. Desarrolla
competencia lingüística en toda tu organización:
Haz que todo el personal sea competente en atravesar las barreras
lingüísticas y dótale de los medios para
que lo haga rutinariamente. |
Aunque en secciones
anteriores hemos abordado la cuestión de la competencia
lingüística, el desarrollo de esta competencia es
tan esencial para mejorar los servicios dirigidos a la comunidad
latina que te referimos de nuevo a los recursos relevantes que
están disponibles en nuestro sitio:
Es
la ley
www.justicewomen.com/help_itsthelaw_sp.html
Información
sobre la Línea de Idiomas
www.justicewomen.com/help_languageline_sp.html
Breves
sugerencias para utilizar un/a intérprete
www.justicewomen.com/help_interpreter_sp.html
De
la barrera del idioma a las puertas cerradas de la justicia -
Historias de casos
www.justicewomen.com/hselp_barringthedoor_sp.html
¡Acceso
integral y competente a idiomas para el condado de Sonoma!
www.justicewomen.com/help_cclafsonomacounty_sp.html
Y más... www.justicewomen.com/tips_index_spanish.html#vlr
| H. Desarrolla
experticia acerca de los obstáculos que de manera desproporcionada
impiden que las latinas se liberen de la violencia contra
las mujeres. |
Algunos obstáculos que las latinas y sus comunidades enfrentan
en la lucha por la erradicación de la violencia contra las
mujeres son los mismos que enfrenta la comunidad dominante - excepto
que esas barreras son más grandes para las latinas. El dinero,
por ejemplo, es un obstáculo para la mayoría de las
mujeres pero, en general, es mayor en el caso de las latinas.
Otros obstáculos
son únicos de la comunidad latina o representan una carga
desproporcionada para ésta. Las organizaciones que no desarrollan
algún nivel de experticia a fin de superar tales barreras
de hecho están discriminando a la población latina,
así como una organización que no ha instalado una
rampa de ingreso en efecto está discriminando a personas
que usan silla de ruedas. De modo que es imperativo desarrollar
la experticia organizacional para abogar por que se eliminen los
obstáculos que impiden la liberación de los grupos
que no reciben suficiente atención, aun cuando esas barreras
tengan poco o ningún efecto en la cultura social dominante.
He aquí una
lista parcial de obstáculos que afectan en forma desproporcionada
a las mujeres latinas (recuerda que pueden ser más o menos
significativos dependiendo de la mujer individual o del sector
particular de la comunidad latina):
La barrera del
idioma: Además de identificar las barreras de idioma
en tu propia organización, es esencial reconocer que
las personas que hablan sólo español a menudo
enfrentan discriminación e incompetencia lingüísticas
a cada paso en sus intentos por liberarse de la violencia. De
modo que es crucial educar y abogar por el fin de la discriminación
lingüística en todas las entidades que responden
a la violencia contra las mujeres. Las persistentes fallas de
tantos agentes de policía en proveer una adecuada interpretación
de idioma implica riesgos particularmente graves para las mujeres
víctimas de violencia. Superar la resistencia policial
a proveerles a las víctimas una adecuada interpretación
de idioma es una constante lucha que debemos emprender si estamos
tomando en serio la protección y la justicia para todas
las mujeres.
Temor a la deportación: Muchas víctimas
latinas se ven paralizadas por el miedo a ser deportadas si
denuncian o dejan al abusador, a que se deporte a éste
o a testigos/as, o bien a que el perpetrador lleve a cabo sus
amenazas de lograr que la víctima sea deportada. Las
organizaciones deben no sólo ser lo suficientemente conocedoras
de asuntos de inmigración y deportación a fin
de responder a circunstancias individuales, sino también
educar a la comunidad latina en general de manera que las mujeres
inmigrantes no se sientan tan paralizadas por el temor que ni
siquiera harán la primera llamada para pedir ayuda.
Temor a la policía y a oficiales de la justicia penal:
Numerosas víctimas latinas sienten un miedo abrumador
de agentes de policía y del sistema de justicia penal
debido a las tácticas represivas de dichos oficiales
en su país de origen. Muchas latinas y otras mujeres
de color les temen a esos agentes por las tácticas represivas
de ellos aquí mismo en los Estados Unidos. La brutalidad
policial y las tácticas represivas del sistema de justicia
contra hombres de las minorías hacen que las mujeres
pertenecientes a éstas se sientan muy renuentes a llamar
a la policía para denunciar a sus abusadores, sin importar
el nivel de brutalidad que los perpetradores mismos hayan utilizado
contra ellas. La brutalidad policial contra los hombres de las
minorías es un asunto feminista.
Vivienda: Los problemas de vivienda, al igual que los
de dinero, afectan a todas las mujeres, pero existen ciertos
aspectos únicos de los problemas de vivienda que representan
una carga desproporcionada para las latinas. Por ejemplo, muchas
latinas viven en proyectos habitacionales donde los propietarios
de las viviendas hacen cosas como desalojar a toda la gente
cada vez que la policía es llamada para manejar un crimen
de algún residente. Otro ejemplo: el hacinamiento extremo
en situaciones habitacionales, particularmente en las comunidades
de inmigrantes, se combina con una configuración de residentes
que crea un riesgo severo de violencia contra mujeres, niñas
y niños. Los hogares en las comunidades de inmigrantes
a menudo están conformados por una mujer, su esposo,
sus hijas e hijos, además de muchos hombres adultos jóvenes
que no son miembros de la familia. Esto da lugar a altas tasas
de violencia y abusos sexuales. Es vital una defensa conocedora
de los asuntos de vivienda para liberar a las latinas de la
violencia en su contra.
Extensión de la violencia al país de origen:
Muchísimas latinas temen que el perpetrador llevará
a cabo las amenazas de lastimar a las familias de ellas en su
país de origen. O temen que él secuestrará
a sus hijas e hijos y les hará cruzar la frontera. Los
centros de atención a la violación y la violencia
doméstica deben saber cuáles recursos están
disponibles para lidiar con estos asuntos transfronterizos.
Falta de conocimientos y nociones erróneas sobre los
derechos de las mujeres en los Estados Unidos: He aquí
un solo ejemplo. En la mayoría de los países latinoamericanos
es ilegal que una mujer casada se vaya de la casa. Esto se llama
'abandono de hogar'. Numerosas latinas creen que también
en los Estados Unidos pueden ser arrestadas si escapan del hogar,
particularmente si lo hacen con niñas y niños.
Existen muchas nociones erróneas que deben ser anticipadas
y abordadas en toda la comunidad a fin de que las mujeres sientan
la libertad de dar los primeros pasos para obtener ayuda.
Discriminación racial: ¡Está en todas
partes! Y está en todos los servicios a los que tu clienta
tendrá acceso. El hecho de que hayas conocido algún
agente de policía o defensor de compensación para
víctimas que es una persona agradable no significa que
esta persona tratará a tu clienta latina con el mismo
respeto. Reconoce, anticipa y protege a tu clienta contra el
racismo, que está muy vivo y sano en todos lados. Adquiere
conocimientos sobre la legislación de los derechos civiles.
Aboga por la erradicación del racismo. Si no lo hacemos,
la violencia contra las mujeres nunca terminará.
Transporte y navegación: Las mujeres inmigrantes,
en particular, tienen problemas apabullantes relacionados con
el transporte y la navegación. ¡Aprende de algunos
países del tercer mundo! Sus más exitosos servicios
sociales y de salud son llevados a la gente. No obligan a las
personas a acercarse a los servicios. La defensa en la mesa
de la cocina, las promotoras y las/os trabajadoras/es comunitarias/os
con base en los barrios... todas éstas son tradiciones
bien establecidas y probadas en todos los países latinoamericanos.
Aprendamos de ellos.
Prostitución y trata para fines sexuales: Las
latinas son principales objetivos de prostitución y de
victimización a través de la trata con fines sexuales,
tanto en los Estados Unidos como en Latinoamérica. Estos
sistemas de abuso perpetran la suma total de cada táctica
opresiva que los hombres usan contra las mujeres. Los centros
de atención a la violación y la violencia doméstica
deben desarrollar servicios que liberen a las mujeres y las
niñas de la terrible maquinaria de estos abusos.
Educa a toda la
comunidad, no sólo a la latina, respecto a dichos obstáculos.
Es crucial educar a la comunidad dominante sobre tales asuntos
porque, en general, la lentitud de esta comunidad es la responsable
de la persistencia de esos problemas. Y es la comunidad dominante
la que tiene los medios y las obligaciones para ayudar a solucionarlos.
Y,
finalmente, a la proyección hacia la comunidad latina
Es probable que ya
captaste la idea de que creemos que es el trabajo interno de una
agencia lo que provee la base para tu proyección hacia
la comunidad. De hecho, cuanto más acerques tus servicios
a la satisfacción de las necesidades de la comunidad latina,
menos actividades de proyección exterior tendrás
que realizar.
Aun así, tenemos
algunas sugerencias favoritas sobre proyección hacia la
comunidad latina que queremos compartir contigo. Aquí van
cinco de ellas:
Supermercados en
la comunidad latina. Lleva al supermercado cientos de tarjetas
con información sobre tu agencia (bilingüe, por supuesto)
y repártelas, durante tres horas los domingos por la mañana,
a toda la gente que llegue allí. Habla con cada persona.
¡Con todas! No esperes a que la gente se acerque a ti. Jóvenes
o ancianas/os, hombres y mujeres, parejas, personas solteras,
grupos de adolescentes. Toda la gente. Cuéntales de tu
organización. Pide donaciones. Diles que todas las personas
deben ser parte de la solución. (Naturalmente, si alguien
quiere alejarse, deja que lo haga.)
Es divertido. Toda
la gente, absolutamente toda, va al supermercado. Docentes, personas
sin hogar, estudiantes, madres, vagabundos/as, trabajadoras/es
sociales, clérigos/as, perpetradores, adolescentes... Nunca
sabes quién entrará luego. Después de tres
horas has conocido a la comunidad, has escuchado muchas de sus
historias y establecido conexiones críticas; te has dado
una idea de sus actitudes respecto a la violencia contra las mujeres;
has agregado personas a tu lista de envíos y te has comprometido
a dar una charla; recibiste algún dinero en efectivo y
cuando regreses a tu oficina siempre habrá mensajes de
nuevas clientas esperando en tu teléfono. La clave es que
tienes que hablar con la gente y divertirte haciéndolo.
Estaciones de radio
castellanas. Todas las estaciones de radio. La radio es un
medio maravilloso y mágico para las mujeres. Es íntimo.
Llega a las áreas más aisladas. Las mujeres la escuchan
mientras trabajan y cuidan a sus hijas e hijos. Aun cuando no
tengas radio castellana, usa la radio en inglés para llegar
a la comunidad latina. Además de que mucha gente latina
habla inglés, la radio es escuchada por una gran cantidad
de gente que trabaja con personas latinas, vive cerca de ellas
y le importa lo que les pasa. Y no olvides usar la radio en inglés
para educar a la cultura dominante acerca de cómo involucrarse
en ayudar a solucionar los problemas que enfrenta la comunidad
latina.
Si en tu área
(como en la nuestra) hay estaciones de radio castellanas, especialmente
públicas, tienes suerte. Familiarízate con todo
el calendario de su programación y con su personal. Si
es posible, intenta establecer un programa semanal al que la gente
pueda llamar.
Clínicas
comunitarias y de planificación familiar: Los únicos
lugares a los que aun los hombres más abusivos permiten
que las mujeres vayan solas son las clínicas de ginecología
y obstetricia. Además, por una vez en su agitada vida,
muchas mujeres no tienen nada más que hacer, mientras se
encuentran en la sala de espera, que leer cualquier literatura
que esté disponible ahí. Y no hay nadie controlando
lo que ellas leen. Así que asegúrate de mantener
las clínicas locales abastecidas de tus materiales.
Internet: Otro
estereotipo común es que "la gente latina no está
en Internet". ¡Falso! En los Estados Unidos, más
del 71 por ciento de personas latinas menores de 35 años
utiliza Internet. En América Latina, el uso de Internet
es menor que en los Estados Unidos, pero ahora la tecnología
DSL ha hecho posible que mucha gente latinoamericana supere la
defectuosa infraestructura en sus países y también
está haciendo un amplio uso de la red. De hecho, el uso
de Internet por latinoamericanos/as se ha incrementado en 400
por ciento en los últimos cuatro años.
Nuestro sitio bilingüe
es utilizado por un promedio de más de 1,600 personas cada
día, y el 50 por ciento de las páginas visitadas
en él son las que están en idioma español.
La Internet es un genial invento para las mujeres que nos permite
superar las barreras de aislamiento y temor como nunca antes.
¡Utilicémosla!
Clases de inglés
como segundo idioma: Estas clases (cuyas siglas en inglés
son ESL) son la principal fuente para personas latinas en movimiento.
Cada persona que las toma es alguien que está invirtiendo
de sí misma en la meta de atravesar la barrera lingüística.
Son personas líderes, asertivas, que mueven y agitan las
cosas. Es importante que crees cualquier oportunidad para asistir
a estas clases, educar, aprender y reclutar.
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